Aquí encontraras poesía, cuentos y novelas, fruto de la existencia en un paraíso lleno de contrastes.
jueves, 30 de julio de 2026
Influencias literarias sobre Jorge Isaacs Ferrer. Entrega 1 de 3
En azul tenemos Lírica Romántica entre 1750 y 1890
En rojo tenemos Lírica Modernista entre 1800 y 1890
En gris tenemos el Realismo entre 1860 y 1940
sábado, 27 de junio de 2026
Mi familia son dos perros y un gato.
Les presento la carátula de mi próxima novela
El lanzamiento está previsto para la próxima feria del libro de Santiago de Cali FILCA 2026.
sábado, 20 de diciembre de 2025
Castigos por comer la fruta prohibida. Entrega No 3
Muerte a machetazos por el honor perdido de una mujer.
Miguel Reyes Valencia repudió a su esposa la misma noche de la boda por no tener las "prendas" completas.
viernes, 13 de junio de 2025
Castigos por comer la fruta prohibida. Entrega No 2.
El suicidio como castigo.
Que tienen en común Ana Karenina de León Tolstói
y
Madame Bovary de Gustave Flaubert
Tienen en común:
1. Matrimonios por conveniencia.
2. No son historias reales de amor.
3. Insatisfacción.
4. Aburrimiento.
5. Falta de pasión.
6. Intentaron construir felicidad en el dolor del otro.
7. El repudio de la sociedad hipócrita del siglo XIX.
8. Adulterio.
9. No encontraron en el adulterio la respuesta esperada.
10. Optaron por el suicidio, Ana arrojándose al tren y Emma (Madame Bovary) tomando veneno.
Imagenes tomadas de Internet.
domingo, 9 de marzo de 2025
Castigos por comer la fruta prohibida. Entrega No 1.
¡Así pagaban los infieles!
A orillas del Orinoco, antes de la llegada Colon.
Primer caso.
En algunas Naciones de nativos, el marido ofendido depone su querella, y no se acuerda más de ella, cohabitando tantas veces con la mujer del adúltero, cuantas el tal cometió este delito con la suya. El acuerdo se respeta y no hay adultero que proteste ni arme reclamo con el que toma satisfacción de su injuria.
Segundo caso.
La Nación Cariba tiene castigo señalado para los adúlteros,a quienes toda la gente del pueblo quita las vidas en la Plaza Pública, muy a los usos judáycos.
Imagen scaneada del libro en mención.domingo, 6 de octubre de 2024
De la fruta rara a la fruta podrida.
De Abel Meeropol a Raúl Gómez Jattin
Esta es una extraña y amarga cosecha.
Strange fruit.
Pequeña elegía
viernes, 23 de agosto de 2024
Rastros en el viento.
Sombras al atardecer.
domingo, 14 de abril de 2024
El poeta que naufragó en su exquisita locura.
Raúl Gómez Jattin
El mes adolescente.
domingo, 4 de febrero de 2024
A fuego lento se cocinan mejor las ideas. Rilke y sus secretos.
Las claves de Rilke.
- La paciencia lo es todo, las ideas se cuecen a fuego lento, el árbol no se apremia en madurar sus frutos.
- Son puros todos los sentimientos que lo abarquen totalmente.
- Siempre debemos atenernos a lo difícil, es una certeza que nunca nos abandonará.
- Mire hacia adentro, la respuesta la tienes tú.
- El diario vivir es rico en oportunidades para encontrar sobre que escribir y mucho más en Colombia; se debe ser sensible para apropiarse de las riquezas que se nos ofrecen.
sábado, 20 de enero de 2024
Contra el eufemismo más grande del siglo XX. "Sin novedad en el frente"
Su nombre de pila es Erich Paul Remark, de nacionalidad alemana fue combatiente en las trincheras occidentales en la Primera Guerra Mundial como soldado de su patria al igual que J.R.R. Tolkien quien estuvo en ese mismo sector, pero en el bando contrario, decidieron hacer su catarsis terminada la guerra, Tolkien desde su Hobbit y El señor de los Anillos y Erich María Remarque con su novela Sin novedad en el frente.
Fue tal el horror vivido en esas trincheras llenas de plagas, excrementos, sangre, barro y odio por el contrario que los muertos se contaban por miles, el encargado de notificar las bajas, todos los días enviaba el reporte entre 850 y 1150 muertos, hasta que después de 8 meses en el mismo promedio decidió escribir en el reporte diario "SIN NOVEDAD EN EL FRENTE"
Imagen tomada de internet.
jueves, 5 de octubre de 2023
El escondite.
Ausencia.
Imagen propia.
martes, 1 de agosto de 2023
Poetas del litoral Pacífico. Javier Cortés Cortés.
VALLE DEL CAUCA.
En el edén del dulce paraíso
del fértil y feraz Valle del Cauca,
se vive siempre un embrujado hechizo
de fragancia floral y olor a caña.
Bajo del azulado cobertizo
del celestial cenit, que al alma encanta,
fulgura el campo, bajo el sol rojizo,
regado por el grandioso río Cauca.
Y en los atardeceres purpurinos
que en el confín lejano el sol refracta
entre los arreboles vespertinos,
las flores, los sembrados y las matas
asimilan el meteórico rocío,
al resplandor de la luna de plata.
- Legitimidad y crisis en el régimen político de Colombia.
- Poemia, inédito.
- Tierra de encantos.
- La Santiago es una poesía: coautor.
- Tierra esplendida y grandiosa. Canto a Colombia querida.
martes, 25 de julio de 2023
Poetas del litoral Pacífico. María Ana Moreno Segura.
Paloma
VIDA
- Pensamiento, color, sentires y deseos.
- Mi Guapi ancestral es danza, amor y poesía.
- Por todos los silencios. Antología.
- Voces y versos pequeños universos. Antología.
- Eso es puro cuento. Antología.
- Lecturas urgentes de poesía. Antología.
miércoles, 12 de julio de 2023
Poetas del Litoral Pacífico. Joselino González Sevillano.
Pies descalzos
¿Porqué no me enseñas Señor?
A caminar por tus buenos senderos,
Con mis pies descalzos,
Mis descalzos pies,
Descalzos de amor,
Descalzos de letras,
Descalzos de luz y de ternura,
Mis pies descalzos y con hambre,
Mis descalzos pies, pero ricos
De miseria, de ignorancia
Y quien sabe si no, ricos también
De rabia, de impotencia, de odio
Y deseos de venganza.
Enséñame mi buen Señor,
Como hago, te lo suplico,
Para no llenarme de rencor,
Para no ser como ellos, como ellas,
Que se ufanan, que se ríen
Y se burlan del dolor de los demás.
Tú sabes muy bien mi señor,
Que en el imaginario pesebre
De mi mente, la estrella de David
Nunca alumbro,porque no tuve pesebre
Porque nunca tuve nada,
Ni padres, ni hermanos, ni amigos,
Porque en mi camino de abrojos
Se perdió mi esperanza, mi sonrisa
Y mi alegría.
Tú sabes mi señor,
Que en mi corazón de niño,
Solo sé que el día
Se despierta en las calles
Y que el hambre me ha roto
Hasta los bolsillos del alma.
Hasta ahora, solo entiendo
Que esto que se llama vida,
Tiene un sabor a muerte,
Y que en la cómplice esquina
Se las calles dormidas,
Angustia nos espera con
Las manos abiertas.
Pero gracias a ti, mi buen señor,
Apareció ella ,como el hada madrina
Surgió Shakira, diciéndole al mundo:
"No le
digas que no,
Dale una
mano, invítalo a vivir,
Dale una
lámpara con aceite nuevo
Y una agújela para zurcir sueños
Dale
sonrisas en lugar de lágrimas
Dale
canciones en lugar de bolas
Dale
silencios en lugar de
No le digas
que no, dale una mano,
Invítalo a
vivir.
NOTA IMPORTANTE : en este poema, con la plena autorización de DON LUIS ANGEL LEDEZMA OROBIO , he incluido algunos versos y situaciones.
- Recordando mi pueblo- Puro sentimiento.
- Procesos de construcción de lectura crítica a partir de contextos afrocolombianos, para los nuevos étno pedagogos.
- Múltiples obras de teatro.
- Cuentero: Guapi, Buenaventura, Bogotá y Cali.
viernes, 7 de julio de 2023
Poetas del litoral Pacífico. María Eugenia Marínez Garcés
Relámpagos
que imprimió la tierra,
lo imborrable se vislumbra
cuando el sol retoma el día.
el favor de los dioses sobre las sombras,
y aletea sin fuerzas
lo que horada el tiempo.
diluvios?
Tiritas de frío en la penumbra.
de la gris tormenta
rehaces tu camino sin motivos.
con la memoria fugaz del relámpago,
que el día se quiebre
y la lluvia regrese a recordarte
de qué estás hecho.
- La oscura cicatriz de algún silencio.
- Múltiples Antologías impresas y virtuales.
- Múltiples Ensayos.
sábado, 1 de julio de 2023
Poetas del litoral Pacífico. Herman Humberto Manzi Benítez (Moro Manzi)
El Muelle.
donde no hay mar, ni río, ni
ensenada alguna.
Quizás antes pudo ser un ángulo
o simplemente una curva
que ya no existió.
y barcos dibujados en las manos
para navegar en ellos, sintiendo
olas que el destino fraguó.
nostalgias,
sacuden sombras, entre esas, la
mía.
son,
saltan en mi palma,
escarban fondos,
rescatan anclas,
zozobran en acantilados,
se elevan, caen en oleajes
y al final,
atracan en el muelle.
- Prisionero del mar
- Meridiano
- Silabario
- Ramas
jueves, 29 de junio de 2023
Poetas del litoral Pacífico. Félix Domingo Cabezas Prado.
Poesía afroamericana
Añoranza arbórea
Nació en Barbacoas Nariño.
Licenciado en Educación Básica Primaria de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.
Especialista en Educación Sexual de la Universidad Distrital de Bogotá.
Tiene treinta y cinco (35) libros publicados.
Escritas 2433 poesías, de las cuales 1316 divulgadas y 1117 inéditas.
Imagen escaneada de su obra Poesía afroamericana.
martes, 27 de junio de 2023
Poetas del litoral Pacífico. Hernando Revelo Hurtado.
Naufragios
Naufragio 1
Nací en un puerto remoto
donde un abuelo negro
colgaba su hamaca
bajo el silencio de las duermevelas,
y contaba leyendas de naufragios
mientras bebía, sorbo a sorbo,
el mar de su memoria.
La memoria había establecido
en el territorio de su piel
su imperio de verdades.
Se había encallado en la edad de la calma
y su voz lamía la miel de la noche
en busca de la fábula.
La memoria era su piel.
Aprendió con el tiempo
el lenguaje de los ríos,
el rumor de los peces;
a domar con su encanto
los pájaros del miedo
y a guardar el silencio necesario
mientras le quitaba al sol
sus escamas amarillas.
Los peces dorados de sus sueños
quedaban enredados en su barba de cabuya.
Un día, se murió de repente.
Los hombres lo olvidaron
porque ya no tenían tiempo para lágrimas
y Dios los confundió
con un alcatraz a la deriva del olvido.
Hernando Revelo Hurtado
Nació en Guapi (Cauca)
Profesión: Médico y Cirujano: Universidad del Valle.
Profesor de Semiología. Médico Universidad Libre.
Libros :
- Náufragos poemas
- Oleajes
- Diálogos de aguas: Baudilio Revelo - Hernando Revelo
sábado, 13 de mayo de 2023
Diamantes al amanecer.
Cual frágil lente de cristal.
Una imperceptible llovizna se precipita lentamente sobre toda la región, la tenue luz del amanecer la delata contra el verde follaje, salpicado con flores de geranios y orquídeas que la acechan desde los troncos de los árboles en el jardín.
domingo, 18 de septiembre de 2022
Ecos de 1943, para Érica con cariño.
Internado San José de la montaña
La Cumbre, Valle.
Mi madre, nace el 20 de septiembre de 1936 en Santiago de Cali y queda huérfana en 1943 a la edad de siete años, porque mi abuela necesitaba urgente penicilina y ésta no llegaba a Colombia, casi toda se iba para la guerra; por encargo y moviendo cielo y tierra, el antibiotico llegó tres días tarde, ya mi abuela había partido.
Lucy con siete años de edad, pasó de casa en casa dentro de la familia hasta que alguien recomendó el internado de La Cumbre, administrado por monjas que le brindaron un lugar tranquilo y con mucho amor. Siempre he conversado mucho con mi madre y es recurrente el recuerdo feliz de aquella época en el internado, donde prácticamente las terminaban de educar, a la luz de las buenas costumbres y el amor en Dios. Hoy a sus casi 86 años, mi madre se acuerda de Érica, la monja profesora que fue la que le brindó un ambiente casi familiar; la recuerda con su manita envuelta en una almohadilla borrando el tablero, explicándoles, y ellas riéndose de verla borrar con su almohadilla que disimulaba un defecto en la mano; ella también se reía. Igualmente, se acuerda el verla mirar hacia la carrilera, esperando el paso de los trenes y verla suspirar con nostalgia, sobre todo en los atardeceres cuando ya terminaban las clases.
Hoy después de casi 79 años, Érica, te quiero dar las gracias por lo que hiciste por ella, trataré de viajar en el tiempo para revivirte por unos segundos.
A Érica.
Una de ellas es Érica, no sé cuál.
Un melancólico pito batalla en la distancia, tratando de vencer la escarpada y nebulosa montaña, poco a poco se hace más fuerte el metálico bramido que acompañado de interminables fogonazos, va bordando lentamente el ascenso a la estación de La Cumbre, dejando en esta noche sin luna, fantasmales borbotones de humo que son delatados por el tizne que lo inunda todo con su característico olor a carbón mineral quemado. La madre Érica con la almohadilla en su manita más pequeña, le da la espalda al grupo de niñas y limpia el vidrio empañado, lo hace casi todas las noches, tal vez, pensando en su patria; ve cuando la luz de la locomotora a vapor asoma en una curva y se pierde nuevamente en el zigzageo de la vía, se queda esperándola hasta que aparece nuevamente, mientras sus pensamientos la transportan a su natal Alemania, y piensa una y otra vez que algún día podrá retornar a su patria, cuando no soplen más los vientos de guerra.
















