jueves, 6 de agosto de 2020

Batalla de Boyacá.

BATALLA DE BOYACÁ

Escala 1:25000

En rojo las tropas Realista, en negro las tropas Patriotas.

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco.

Caracas Julio 24 de 1783: Santa Martha Diciembre 17 de 1830.




viernes, 31 de julio de 2020

Estación de cuarentena contra la fiebre amarilla.

Estación de cuarentena en La Cumbre.

En 1915 se creó una estación de cuarentena

contigua a la estación del ferrocarril en La Cumbre.

Estado actual.

La comisión de higiene en el año de 1915 por recomendación del doctor Coriolano Laverde, estableció en la población de La Cumbre en el  Valle del Cauca, una estación de cuarentena para controlar el contagio de fiebre amarilla, debido a que las características climatológicas del lugar (Altura y frío), no son propicias para que se multiplique el zancudo portador del virus.
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Estado actual de la estación de La Cumbre en el Valle.
Está funcionando.


Se creó un grupo élite de la policía contra la Fiebre Amarilla, un total de ochenta policías se capacitaron para controlar la poblacion que vivia entre Buenaventura y Dagua ademas del control de todos los pasajeros y tripulación de los trenes, tanto de carga como de pasajeros; quien fuera sospechoso de portar el virus obligatoriamente debía de cumplir la cuarentena.


sábado, 25 de julio de 2020

Casa del médico Coriolano Laverde.

Casa del médico Coriolano Laverde.

Protagonista del relato A Laverde se lo llevó la Amarilla

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Esta casa fue adquirido por la familia del doctor Coriolano Laverde en el año 1892 a la familia del prócer de la Independencia Francisco de Paula Vélez, por tal motivo la sociedad de consumo no la derribó por ser patrimonio cultural, la dirección actual es Calle 62 con carrera 9 esquina del barrio Chapinero de Santafé de Bogotá. 


Hoy tiene forma de L aunque inicialmente la construcción tenía forma de herradura ya que un terremoto
derribó la mitad de la casa a mediados de la segunda década del siglo XX.

  

jueves, 23 de julio de 2020

A Laverde se lo llevó la Amarilla.


A Laverde se lo llevó  la Amarilla

La peste en el Valle del Cauca.


Entre Buenaventura y Dagua en 1915.

Llega del puerto de Guayaquil  a Buenaventura a inicios de 1915 y solo fue cuestión  de 3 a 4 semanas para que la fiebre amarilla  empezara a propagarse rió arriba por el cañón del Dagua.


Para 1963 contaba con 8 años de edad y siendo mi padre jefe de la sección frenos de aire en los talleres de Chipichape viajar en tren era casi gratuito; la familia de mi abuela materna, oriunda de la población de Dagua había emigrado a Cali, pero todavía le quedaba mucha en su amado terruño  y el ansiado paseo siempre fue en tren para la casa campestre de la tía Elvia Camacho de García y su esposo Hernando García, llamada Piedras Negras en la población de Dagua.





Salíamos de la estación del ferrocarril en Santiago de Cali a la una de la tarde y después de casi tres horas entrábamos al cañón del Dagua y la población del mismo nombre; antes de llegar a la estación que anteriormente se llamaba Caldas como a unos dos kilómetros en un corte de la vía férrea había una tumba solitaria que siempre me llamaba la atención y mi madre me decía, ahí está enterrado el médico que lucho contra la peste amarilla, el doctor Coriolano Laverde.
Pasados 45 años decidí sacar del casi anonimato al doctor Laverde y comencé a investigar sobre el tema hasta llegar a lo sucedido entre 1915 y comienzos de 1916 en el cañón del rió Dagua y plasmarlo en un relato que se titula A Laverde se lo llevo la Amarilla.

Cañón del Dagua.


  Cañón de río Dagua a la altura del Naranjo.


Túnel del ferrocarril del Pacífico a la altura del Naranjo, cañón del río Dagua. 
En el anterior túnel el doctor Coriolano Laverde montó un equipo para fumigar los trenes con azufre, como medida contra la Fiebre Amarilla.

Como estrategia para combatirla, el doctor Laverde y todo el equipo que estaba con él, deciden tener en cada tren de pasajeros, hasta cuatro personas con autoridad policiva para tomar la temperatura a todos y enviar obligatoriamente a cuarentena a las personas sospechosas de fiebre en dos lugares llamados Puerto Dagua en el corregimiento de Loboguerrero y en el municipio de La Cumbre, preferiblemente por ser de clima frío y el zancudo transmisor no prosperaba ahí.
A pesar de todas las precauciones, un señor de apellido Cuevas, logra evadir todos los controles en el tren y llegando a la población de Dagua, cuando la máquina  pierde velocidad por el arribo a la estación, él se lanza y se escabulle entre la vegetación, llevando el mortal virus a este lugar.
Convencidos que están a salvo se infectan varias personas y uno de ellos es el doctor Coriolano Laverde, muy querido por la comunidad por su entrega y en un delirio febril, estando ya muy grave las personas llaman al cura párroco de la iglesia de Los Remedios para que le de los Santos Óleos, pero él se niega porque la fiebre lo tiene delirando y cuando muere, el sacerdote de apellido Campelo, no lo deja enterrar en el cementerio católico y la comunidad agradecida lo hace en un corte de la vía férrea como a dos kilómetros en el sentido para Santiago de Cali.
Esa tumba solitaria es la que tanto me llama la atención y me dio la oportunidad de conocer a un gran hombre que se sacrifico  por el bien de la comunidad, el doctor CORIOLANO LAVERDE


Actual estación Caldas, en el municipio de Dagua.

En la foto Nabor Fernández Camacho, pensionado del ferrocarril de Pacífico, mi padre.


sábado, 22 de junio de 2019

Álvaro Mutis. Sus insumos.

Álvaro Mutis. Sus insumos.

Nevado del Tolima

 Cañón de río Combeima.

Textos olvidados.

 La Creciente. 

Al amanecer crece el río, retumban en el alba
 los enormes troncos que vienen del páramo.
Sobre el lomo de las pardas aguas bajan naranjas maduras, terneros
con la boca bestialmente abierta, techos pajizos, loros que chillan sacudidos bruscamente por los remolinos.
Me levanto y bajo hasta el puente. Recostado en la baranda de metal rojizo, miro pasar el desfile abigarrado. Espero un milagro que nunca viene.
Tras el agua de repente enriquecida con dones fecundisimos se va mi memoria.
Transito los lugares frecuentados por los adoradores del cedro balsámico, recorro perfumes, casas
abandonadas, hoteles visitados en la infancia, sucias estaciones de ferrocarril, salas de espera.
Todo llega a la tierra caliente empujado por las aguas del río que sigue creciendo: la alegría de los carboneros, el humo de los alambiques, la canción de las tierras altas, la niebla que exorna los caminos, el vaho que despiden los bueyes, la plena, rosada y prometedora ubre de las vacas.
Voces angustiadas comentan el paso de cadáveres, monturas, animales con la angustia pegada a los ojos.
Los murciélagos que habitan la Cueva del Duende huyen lanzando agudos gritos y van a colgarse a las ramas de los guamos o a prenderse de los troncos de los cámbulos.
Los espanta la presencia ineluctable y pasmosa del hediondo barro que inunda su morada. sin dejar de gritar, solicitan la noche en actitud hierática.
El rumor del agua se apodera del corazón y lo tumba contra el viento. Torna la niñez ...
¡Oh juventud pesada como un manto!
La espesa humareda de los años perdidos esconde un puñado de cenizas miserables.
La frescura del viento que anuncia la tarde, pasa velozmente por encima de nosotros y deja su huella opulenta en los árboles de la "cuchilla".
Llega la noche y el río sigue gimiendo al paso arrollador de su innúmera carga.
El olor a tierra maltratada  se apodera de todos los rincones de la casa  y las maderas crujen blandamente.
De cuando en cuando, un árbol gigantesco que viajara toda la noche, anuncia su paso al golpear sonoramente contra las piedras.
Hace calor y las sabanas se pegan al cuerpo. Con el sueño a cuestas, tomo de nuevo el camino hacia lo inesperado en compañía de la creciente que remueve para mí los más escondidos frutos de la tierra.
    


Río Combeima, departamento del Tolima Colombia, paisaje que influyó en la obra Mutis.

 

 

sábado, 8 de junio de 2019

Álvaro Mutis, sus ríos y montañas del Tolima

Álvaro Mutis, sus ríos y montañas del Tolima


 Montañas de Colombia, departamento del Tolima; paisaje que ayudó a forjar uno de los mas grandes poetas y narradores de Colombia.




Del libro LOS TRABAJOS PERDIDOS

Nocturno

Esta noche ha vuelto la lluvia sobre los cafetales.
Sobre las hojas de plátano,
sobre las altas ramas de los cámbulos,
Ha vuelto a llover esta noche un agua persistente y vastísima
que crece las acequias y comienza a henchir los ríos
que gimen con su nocturna carga de lodos vegetales.
La lluvia sobre el zinc de los tejados
canta su presencia y me aleja del sueño
hasta dejarme en un crecer de las aguas sin sosiego,
en la noche fresquísima que chorrea 
por entre la bóveda de los cafetos
y escurre por el enfermo tronco de los balsos gigantes.
Ahora, de repente, en mitad de la noche
ha regresado la lluvia sobre los cafetales
y entre el vocerío vegetal de las aguas
me llega la intacta materia de otros días
salvada del ajeno trabajo de los años.
 




Los trabajos perdidos, es un conjunto de poemas líricos, la mayoria
escritos en México.

 

sábado, 23 de marzo de 2019

El Darien.

El Darien.

Algunas fotografias del municipio del Darien, lugar que Jorge Isaacs admiraba.

Aqui nació y prosperó la cultura Calima.




Municipio de Darien, la cultura paisa es uno de sus componentes.