viernes, 10 de junio de 2016

Damas y caballeros, León de Greiff.

ARIETAS

Se duerme mi fastidio monocorde
porque el ensueño azules telas urde...

Azules telas urde, en que el milagro
de sus ojos -enigmas - mirar logro...

Logro mirar, iluso!, en el sueño...
Y en el ensueño -melodioso- tañe

un nupcial carrillón!... Oh, su recuerdo!
Se duerme mi fastidio monocorde

porque el recuerdo azules sedas hila...
 ...Y en mi tristeza, por ventura vale

esta ilusión ingenua de mirar
los ojos mas amados de mujer!

sábado, 14 de mayo de 2016

El trapiche.

Se muele la caña para obtener el guarapo.




Alambique para destilar el guarapo.


El producto de la destilación es un licor artesanal denominado en la novela La Tapetusa.

jueves, 12 de mayo de 2016

Habitación de María en la hacienda El Paraíso.

De acuerdo al tamaño de la cama, ¿cual sería su estatura? 


Ventana de la habitación de María con vista al sur-oriente.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Hacienda El Paraíso o la casa de la Sierra.

Mas fotos de la casa donde sucedió la historia de Efraín y María.  




En la época de La María en estos recipientes de barro cocido se guardaba la carne y se filtraba el agua.

Para la segunda mitad del siglo XIX ,  el deposito de las carnes al centro y el filtro para el agua a la derecha.

Está en el centro para aprovechar la corriente de aire fresco que baja de la sierra.

Aquí se cocinaba en el Paraíso, escenario de la novela La María.



Hoy es miércoles de Jorge Isaacs.

Autor de la novela María.



Nació en Cali en, en 1837, muere en Ibague en 1895 víctima del paludismo, a su muerte estaba preparando dos novelas, Camilo o Alma negra y Fania, novelas proyectadas sobre la gesta emancipadora y sobre la disolución de la Gran Colombia.

Frente de la hacienda El Paraíso, escenario de la novela.




martes, 10 de mayo de 2016

A la histórica piedra del Paraíso.

Del poeta palmirano Ricardo Nieto.

En esta piedra -- caminante -- un día
hubo un amor tan puro y cristalino,
que las salvias y helechos del camino
se estremecen y lloran todavía...

Una mujer que se llamó María,
mejor, un ángel cándido y divino,
desde esta piedra contempló el Destino
que por la senda del dolor subía.

Han pasado los años, y la piedra,
en donde hoy sube la sinuosa yedra,
es un testigo doloroso y mudo

de aquel idilio que empezó en el suelo
y si en la tierra terminar no pudo
lo hizo en las playas místicas del cielo..

Hacienda El Paraíso, escenario de la novela cumbre del romanticismo María.